Conozca a ‘El Corregidor’: un deportista de fútbol de Connecticut llamado ‘tanque’ que conoce a todos en Lewis Mills

BURLINGTON – Jack Yablonski no siempre lee la habitación.

Él lo sabe. Cuando estás en el espectro del autismo, la yerro de señales sociales puede venir con el condado.

Pero Jack Yablonski es en la sala, y cuando estás en el espectro, eso ayuda mucho.

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¿Y cuando no estás simplemente en la sala, sino que eres parte del equipo de fútbol? ¿Y no sólo al beneficio, sino en uniforme, preparándose para su turno como protector de napias y centro derrochador? ¡Cariño, ese es el objetivo!

Quizás algún día ese sea un eslogan para este estudiante de posterior año de Harwinton que sueña con convertirse en comentarista deportivo. Por ahora, está alcanzando la mayoría de permanencia jugando fútbol gringo universitario y asesorando a otros estudiantes con deposición especiales en la escuela secundaria Lewis Mills.

Allí, el senior de 210 libras con madeja rubio hasta los hombros es un pájaro fijo. Lo llaman “Tank”, cortesía de su tía abuela Annie, por su forma de valer. Se le fuego “El Corregidor”, por vítores caudillo, por su forma de relacionarse.

“Es muy sociable”, señala su hermano beocio Aaron. “Él conoce a todos en la escuela”.

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“A veces ni siquiera me doy cuenta de que tengo una discapacidad”, dijo Jack en la habilidad unos días antaño de que los Spartans vencieran a EO Smith 27-7 para mejorar a 2-1 en la temporada. “A veces simplemente digo: ‘Oye, soy uno más de todos’. No soy un escuincle con autismo. Simplemente soy quien soy y estoy agradecido de ser quien soy, de estar en esta medio y de poder hacer lo que quiero”.

Jack tenía un retraso en el palabra, dijo su raíz Sarah, pero oportuno a sus habilidades sociales y empatía no le diagnosticaron autismo hasta que tenía casi nueve abriles. Tiene un parada rendimiento, pero cuenta con apoyo universitario en la escuela. Singular de su renuencia a hacer contacto visual, se adapta fácilmente a la conversación, incluso con alguno que acaba de conocer.

“Una vez que Jack ingresó a la educación estructurada, verdaderamente despegó en lo que respecta a hacer amigos y ser sociable y simplemente el escuincle más atinado”, dijo Sarah. “Todavía tiene dificultades académicas. Es autista y tiene un coeficiente intelectual muy bajo, pero eso lo compensa con su personalidad”.

Jack ha jugado al fútbol los cuatro abriles en Lewis Mills. Se enamoró del deporte jugando en la Lazo de fútbol gringo de bandera de la NFL de Farmington Valley con Aaron durante sus abriles de escuela secundaria.

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Una vez que Jack llegó a la escuela secundaria, no estaba esperando que Aaron llegara un año posteriormente. Su padre Mike había practicado deportes en Naugatuck High School. Incluso Sara. “Esa es mi casta, acordado ahí”, dijo Jack.

Era su turno. No era completamente robusto, pero estaba perspicaz para inscribirse en el primer año.

“Estaba un poco nervioso, no me malinterpretéis”, dijo. “Nunca jugué fútbol gringo en mi vida. Me dije a mí mismo: ‘Definitivamente voy a estar preocupado por lastimarme o golpearme, pero tengo que seguir delante. Creo en mí mismo; tengo que proseguir la vanguardia en parada. No tengas miedo de zurrar a alguno’. He demostrado muchas cosas”.

A muchas personas en el espectro no les gusta que las toquen, y mucho menos las bloqueen o las ataquen. Jack se mostró asustadizo al principio, pero luego lo superó.

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“Él dudaba o tenía miedo de intervenir cada vez que teníamos algún contacto en un deporte”, recordó el preparador de Lewis Mills, Jason Pace. “A medida que se desarrolló, se hizo más válido, cuando se dio cuenta de que podía salir y que podría doler un poco, pero estaría aceptablemente, estuvo más dispuesto a saltar”.

Sarah no estaba demasiado preocupada por el aspecto físico del deporte. Había jugado fútbol gringo de tackle organizado mientras crecía. Estaba más preocupada de que Jack pudiera modificar parte del condicionamiento o dominar el ejemplar de jugadas.

Ha habido poco de esto posterior, aunque el poder de memoria de Jack es prodigioso. El pretendiente a comentarista puede memorar jugadas específicas de juegos específicos. (Pregúntele sobre el deporte Wild Card de la AFC 2019 entre Houston y Buffalo). Cuéntele cuál es su equipo protegido y él le dirá cada vez que ganaron el Super Bowl. (Sin bloqueo, no le pregunten a Jack; es fanático de los Minnesota Vikings).

Donde Jack tiene dificultades, según él mismo, es con el procesamiento.

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“Aprendo de modo un poco diferente”, dijo. “Me toma un tiempo entender las jugadas. Estábamos haciendo un deporte hace un par de minutos. Me tomó un segundo para entenderlo. A veces estoy confundido. A veces lo entiendo en el primer intento y lo entiendo completamente”.

“Definitivamente se puede ver que hay momentos en los que le cuesta entender lo que estamos tratando de hacer en el campo o no interpreta las situaciones de la modo correcta”, dijo Pace. “Su tiempo de reacción es un poco más sosegado cuando está en el campo y queremos asegurarnos, primero, de mantenerlo a menos. Pero es un escuincle particular, particular, que es capaz de encargarse esa discapacidad y servirse al mayor lo que tiene.

“Efectivamente lo compensa con su corazón”, continuó Pace. “Eso es lo más impresionante de él”.

Los cuatro abriles de Jack con los Spartans han sido buenos, pero no perfectos, dijo Sarah. Ha habido “contratiempos”. Las personas reaccionan de modo diferente en presencia de las discapacidades. Tener a Aaron adjunto a su hermano, dijo, le ha ayudado.

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“Fue bueno que Aaron se convirtiera en parte del equipo porque ayuda a decirle a Jack: ‘Eso no es lo correcto’ o ‘Lo entendiste mal'”, dijo Sarah. “Creo que verdaderamente ayudó a Jack a crecer al ser un apoyo para él allí. Mientras que tal vez otro escuincle podría querer hacer eso, pero si no eres un hermano, ¿cómo lo haces? Aaron ha traumatizado el tono para el resto del equipo sobre cómo tratar a Jack o cómo ser un líder, cómo defender las cosas correctas”.

Aaron, un junior, es apoyador extranjero y receptor hendido. Es el cuidador de su hermano, hasta cierto punto. Fuera de casa, como en el campamento de pretemporada, mantiene los luceros aceptablemente abiertos. Pero Jack es Jack, dice el hermano beocio del corregidor, y es proporcionado independiente.

“Estoy orgulloso de que haya llegado tan acullá”, dijo Aaron. “Es quimérico para él ser así. Estoy muy atinado por eso”.

“Siempre estaré agradecido de haberlo tenido”, dijo Jack sobre Aaron. “Él es quien me inspira. Ha sido un gran fanático número uno. Sabe que a veces es difícil para mí tener una discapacidad, pero sabe que he trabajado mucho. Sabe que tengo metas”.

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Jack dilación embarcarse en su carrera profesional a partir del próximo año en la Escuela de Radiodifusión de Connecticut. Enumera a Joe Buck, Joe Davis y John Madden como sus locutores favoritos.

Jack todavía es regente del equipo de deportes unificados de Lewis Mills. Nombra a otros estudiantes de Lewis Mills en el espectro y palabra de cómo se comunica con ellos cada mañana.

“Siempre trato de hacerlos reír a todos y luego se sienten mucho más tranquilos porque saben que tengo una discapacidad”, dijo Jack. “Dicen: ‘Oh, este tipo entiende cómo me siento; me siento más cómodo hablando con él'”.

“Es una gran ayuda para los niños que tienen más deposición que él”, dijo Pace. “Es casi un papel de liderazgo para él… Tiene algunas responsabilidades y las toma muy, muy en serio”.

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Cuando se comercio del espectro y de las personas que se consideran incluidas en él, una expresión que se audición con frecuencia es que cada caso es único. Como dice Sarah de su hijo, “Jack es todo un personaje de sí mismo. Sí, tiene autismo, pero tiene el tipo de autismo ‘Jack’, ¿verdad? Él es simplemente Jack”.

Los neurológicamente divergentes no siguen caminos típicos, añade Sarah. Jack tiene objetivos y ella preferiría que su hijo creyera que es más capaz de lo que es. De esa modo, no tendrá miedo de alcanzarlos.

Por su parte, Jack dice que la radiodifusión, o lo que sea que depare el futuro, llegará paso a paso, tal como lo ha hecho el fútbol en Lewis Mills.

“Va a soportar tiempo, pero hay que entenderlo. No se lo van a dar a ustedes”, dijo. “Tienes que ganártelo. Es trabajo duro y determinación”.

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Ese es su consejo para cualquiera. Para niños como él, ofrece un poco más: “Yo sólo diría que el arcoíris no está tan acullá para nosotros”.

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Este artículo publicado originalmente en Conozca a ‘El Corregidor’: un deportista de fútbol de Connecticut llamado ‘tanque’ que conoce a todos en Lewis Mills.

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