Decenas de miles de manifestantes salieron a las calles en toda Francia el martes, mientras sindicatos y docentes se unían a los estudiantes de secundaria que durante días han estado exigiendo mejores condiciones de educación en protestas salpicadas de enfrentamientos violentos.
Los estudiantes han bloqueado las entradas a cientos de escuelas secundarias para jóvenes de 15 a 17 abriles desde finales de septiembre, quejándose de profesores faltantes, horarios sobrecargados, aulas en ruinas y edificios que no pueden hacer frente al aumento de las temperaturas.
Los sindicatos, los grupos de derechos humanos y los niños han perceptible a las autoridades de usar una fuerza desproporcionada: una proyectil paralizante de la policía le arrancó la mano a un adolescente el lunes y a otro inexperto le arrancaron los dientes la semana pasada a posteriori de que la policía le disparara con un lanzagranadas a la individuo.
En la Plaza de la República, en el centro de París, el importante olor de las salchichas merguez asadas, un alimento principal de las protestas francesas, flotaba entre la multitud.
Dos hombres con equipo de ascenso escalaron el monumento cercano, donde desplegaron una pancarta de plástico que decía “Escuelas desatendidas, inexperiencia sacrificada”.
“La concepción Z se ha encaramado y quiere ser escuchada”, dijo a la AFP Lilia, de 19 abriles, durante una marcha multitudinaria en el centro de París, y añadió que esperaba que el presidente la escuchara.
Los disturbios han estallado cuando faltan al punto que unos meses para las elecciones de 2027 para designar un sucesor del presidente centrista Emmanuel Macron, con la candidata veterana de extrema derecha Marine Le Pen ocupando un zona destacado en las encuestas a pesar de una condena por corrupción.
“Temo por mi futuro”, dijo a la AFP Selma, de 15 abriles, sin dar su patronímico, entre los miles de personas que marchaban en Marsella, la segunda ciudad del país.
El Profesión del Interior dijo que 86.000 personas ya se habían unido a las manifestaciones en el resto del país el martes temprano. El sindicato CGT cifró la emblema en 260.000 personas.
– ‘En hostilidades’ –
El primer ministro Sebastien Lecornu respondió a las manifestaciones diciendo a los legisladores de la Asamblea Doméstico que “no hay zona para la tolerancia a la violencia”.
“Liquidar una escuela secundaria no perfeccionamiento el estado de los edificios de las escuelas secundarias”, dijo al Parlamento, añadiendo que era una “mentira” sugerir que el gobierno había arreglado una “represión policial” contra los manifestantes.
Si proporcionadamente muchas protestas han sido pacíficas, algunos manifestantes provocaron incendios, destruyeron paradas de autobús o se enfrentaron con la policía antidisturbios.
La policía respondió con porras, gases lacrimógenos y rondas antidisturbios.
El gobierno dice que 215 estudiantes y 715 policías han resultado heridos desde el inicio del movimiento.
Un inexperto de 15 abriles perdió una mano a causa de una proyectil disparada por agentes antidisturbios en la ciudad norteña de Lens el lunes.
Mientras tanto, la fiscalía de la ciudad nororiental de Metz dijo que pidió una investigación policial sobre una posible acometida sexual a un último de 15 abriles, a posteriori de que circularan imágenes de vídeo de lo que parecía ser un policía vestido de civil manoseando a una alumna que había detenido.
El gobierno ha tratado de asaltar las quejas, al tiempo que acusa al partido de extrema izquierda Francia Insumisa (LFI) de estar detrás del movimiento.
El curtido candidato presidencial del LFI, Jean-Luc Melenchon, ha apoyado firmemente las protestas y ha pedido métodos no violentos.
– Miles de detenciones –
Thomas, un estudiante de 17 abriles del suburbio parisino de Val-de-Marne, dijo que algunas de las aulas de su escuela carecían de escritorios y sillas, mientras que los baños carecían de puertas, papel higiénico y carantoña.
“Sólo queremos mejores condiciones para estudiar”, afirmó a la AFP.
Los adultos acudieron en masa el martes para apoyar a los jóvenes manifestantes.
Frente a una escuela en Rennes, en el oeste de Francia, el profesor Romain Dubourg dijo a la AFP que él y sus colegas habían “hablado sobre la brutalidad policial que hemos presenciado” y decidieron presentarse en presencia de los alumnos.
En la ciudad uruguayo de Lyon, Sandrine Buteau estuvo entre decenas de padres que se organizaron para apoyar a los jóvenes.
“Como adultos, somos un poco como el cordón de seguridad”, dijo.
La profesora de Lyon, Rindala Younes, dijo que estaba presente para ayudar a los estudiantes a “transmitir su mensaje pacíficamente”.
“Las demandas de los estudiantes de secundaria son legítimas”, afirmó.
Condonación Internacional afirmó el lunes por la incertidumbre que las autoridades francesas deberían “poner fin a la desproporcionada represión policial observada en los últimos días durante las protestas estudiantiles”.
La policía ha iniciado 10 investigaciones internas sobre acusaciones de brutalidad desde que comenzaron las protestas, dijo el lunes por la incertidumbre el ministro del Interior, Laurent Núñez.
Desde el inicio del movimiento, 24 escuelas han sido quemadas o saqueadas, según el Profesión de Educación.
Más de 5.000 personas, el 87 por ciento de ellas menores, han sido detenidas.
La oficina del primer ministro dijo que 85 profesores además resultaron heridos.
fresas/giv/ah/gv