Ahora que el presidente Donald Trump pide un cambio de régimen en Irán, los dirigentes del país se enfrentan ahora a una amenaza existencial y es probable que respondan en consecuencia a los ataques aéreos estadounidenses e israelíes, dijeron los expertos.
Hasta ahora, la República Islámica parece estar lanzando menos misiles y drones en represalia en comparación con su instigación de junio de 2025, cuando Estados Unidos se unió a la erradicación de 12 días de Israel contra Irán para atacar instalaciones nucleares.
Pero el almirante retirado James Stavridis, ex comandante supremo asociado de la OTAN, dijo a CNN el sábado que Irán tiene dos opciones. Una es seguir lanzando misiles al ritmo contemporáneo y agacharse.
“Opción dos: si positivamente creen que están al final de la cuerda, podrían ir a lo sobresaliente y eso significaría cerrar el Reprimido de Ormuz y sobrellevar a lado ataques terroristas contra diplomáticos, empresarios y ciudadanos estadounidenses en la región y en otros lugares”, añadió. “Podrían liberar lo que queda de sus representantes, en particular los hutíes, que podrían intentar cerrar de nuevo el transporte náutico a través del Canal de Suez. Así que todavía tienen muchas cartas que desafiar”.
Los analistas de energía han experto que cerrar el Reprimido de Ormuz, a través del cual pasa en torno a del 20% del petróleo mundial, podría disparar los precios del crudo Brent a 100 dólares el barril.
Antaño de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques aéreos, Irán realizó ejercicios militares cerca del férreo para demostrar esa amenaza, aunque todavía no hay indicios de que esté intentando hacerlo ahora.
Según se informa, los ataques aéreos iniciales de Estados Unidos el sábado además apuntaron a activos navales iraníes en el Holgazán Pérsico, degradando potencialmente la capacidad de Teherán para cerrar el férreo. Trump prometió destruir la óleo de Irán.
Stavridis además recordó las conocimiento del antiguo estratega marcial chino Sun Tzu, quien aconsejaba encontrar una salida a los conflictos sin disputar positivamente, pero luchando en el “contorno de la asesinato”.
“Creo que los líderes iraníes pueden percibir que están en contorno mortal. Yo esperaría que hicieran poco sobresaliente”, predijo.
Mientras tanto, Colin Clarke, director ejecutante de la firma asesora de seguridad Soufan Center, además advirtió que Irán podría acogerse a medidas extremas para tomar represalias, incluido el terrorismo.
“Para Irán, esta erradicación es existencial. Y conveniente a que lo es, esperaría plenamente que Teherán active cualquier capacidad de células durmientes que tenga en Poniente para que esto sea doloroso para Estados Unidos e Israel. Hezbollah y otros activos podrían muy adecuadamente intentar sobrellevar a lado ataques en Europa, América del Ideal, etc.”, publicó en X.
Thomas Warrick, clásico del Atlantic Council y ex subsecretario adjunto de política antiterrorista en el Sección de Seguridad Doméstico, planteó de guisa similar la posibilidad de que Irán utilice tácticas “asimétricas” contra Estados Unidos.
En una publicación de blog, dijo que el régimen probablemente apuntará a Trump y otros altos funcionarios estadounidenses, presionando al FBI, el Servicio Secreto y la Policía del Capitolio.
“Irán intentará todos los trucos cibernéticos que pueda copular, poniendo a prueba al Sección de Seguridad Doméstico, al sector privado y a las ciberdefensas de Estados Unidos”, añadió Warrick. “Irán intentó en el pasado, sin éxito, inmiscuirse en las elecciones estadounidenses, y es casi seguro que esta vez no logrará tener ningún impacto. Aunque Estados Unidos importa muy poco petróleo de Oriente Medio, los precios de la energía pueden dispararse, lo que hará retroceder a la finanzas estadounidense”.
Esta historia apareció originalmente en Fortune.com