Dolores Huerta, quien cofundó el sindicato United Farm Workers para mejorar las condiciones laborales en los campos de frutas y verduras del país y acuñó la frase “¡Sí, se puede!” que se convirtió en un quejido de enfrentamiento generalizado, ha muerto. Ella tenía 96 primaveras.
La grupo de Huerta dijo que ella murió el miércoles en su casa.
“Sabemos que muchos de ustedes en todo el mundo comparten nuestro duelo y daremos seguimiento a los planes para investigar y celebrar su increíble vida y manda”, dijeron en un comunicado compartido por su fundación.
Huerta mantuvo una dietario ocupada hasta aceptablemente entrados los 90 primaveras, participando en protestas y hablando por todo el país sobre raza, pobreza, LGBTQ+ y los derechos de las mujeres en nombre de su fundación con sede en Bakersfield, California.
La determinación de Huerta consolidó su motivo en la historia como una de las líderes sindicales, íconos de los derechos civiles y activistas feministas más influyentes del país. Su eslogan de tres palabras en castellano, que se traduce como “Sí, se puede hacer”, se basó en la creencia de que las personas que actúan pueden alcanzar cambios.
Su trabajo a lo grande de décadas le valió elogios, incluida la Medalla Presidencial de la Sinceridad, el honor civil más parada del país. Cuando el presidente Barack Obama entregó el premio en 2012, elogió a Huerta como una líder tenaz y señaló que había robado su eslogan para su campaña de 2008.
Este año, Huerta conmocionó a la comunidad latina cuando reveló que fue abusada sexualmente en la división de 1960 por el cofundador del movimiento de trabajadores agrícolas, César Chávez, lo que llevó al inicio de dos hijos, un secreto que había mantenido durante 60 primaveras, mucho posteriormente de su crimen.
Desde principios de la división de 1970, el compañero de vida de Huerta fue Richard Chávez, hermano de César, y juntos tuvieron cuatro hijos. Igualmente tuvo siete hijos de dos matrimonios anteriores.
Huerta dijo que había guardado silencio durante tanto tiempo porque temía que dar un paso al frente comprometiera el trabajo de su vida y desbaratara todo el progreso rematado para los trabajadores.
Cuando se le preguntó durante una entrevista de 2026 con la estructura de noticiario Latino USA sobre cómo velar el secreto, Huerta dijo: “Era mi dolor personal, era mi problema personal y, ya sabes, creo que valió la pena porque era mi cruz. Lo diré de esa modo”.
Acción directa tópico
Huerta nació como Dolores Clara Fernández en 1930 en Dawson, Nuevo México. Su padre era un minero y proselitista sindical que ganó un escaño en la Sesión estatal. Sus padres se divorciaron cuando ella tenía 3 primaveras y su hermana la llevó a ella y a sus hermanos a California.
Inmersa en un crisol de familias trabajadoras mexicanas, filipinas, afroamericanas, japonesas y chinas, Huerta aprendió de su hermana, propietaria de un restaurante y un hotel, sobre la independencia, la compasión y el acción directa.
Huerta era una pipiolo y enérgica maestra de escuela primaria en el agrícola Valle de San Joaquín cuando decidió objetar a otro llamado posteriormente de sentirse frustrada por las malas condiciones de vida de sus alumnos.
“No podía soportar ver a los niños venir a clase con penuria y necesitando zapatos”, dijo en un documental de PBS Independent Lens de 2017 sobre su vida. “Pensé que podía hacer más organizando a los trabajadores agrícolas que tratando de enseñar a sus hijos hambrientos”.
El trabajo original de Huerta con un rama de derechos civiles en Stockton resultó en que conoció a Chávez. Los dos querían centrarse más en la difícil situación de los trabajadores agrícolas, por lo que en 1962 fundaron la Asociación Franquista de Trabajadores Agrícolas, que se convirtió en United Farm Workers of America unos primaveras más tarde. Fue una líder y negociadora secreto del sindicato durante primaveras.
Ella estuvo entre los que se unieron a los recolectores de uva filipinos en el piquete en lo que se convirtió en la “Huelga de la uva de Delano” que duró cinco primaveras. Con Chávez, negoció convenios colectivos y contratos con grandes productores, ganando los primeros planes de lozanía y beneficios para los trabajadores agrícolas.
Chávez, quien murió en 1993, la describió una vez como robusto, comprometida con la causa y dura a la hora de negociar.
En la campaña electoral
Conoció al senador Robert Kennedy de Massachusetts durante su reconocimiento a Delano en 1968 y se ofreció como voluntaria en su campaña presidencial, registrando a los mexicano-estadounidenses en California para sufragar. Huerta estaba en el decorado con Kennedy posteriormente de que ganó las primarias de California y él le agradeció públicamente momentos ayer de que le dispararan.
El homicidio devastó a Huerta, pero ella siguió organizándose. Huerta fue encarcelado 22 veces por manifestaciones sindicales.
En 1988, resultó gravemente herida mientras protestaba por la competición del candidato presidencial republicano George HW Bush al amenaza a la uva de la UFW durante su reconocimiento a San Francisco.
Atrapada en medio de una multitud, fue golpeada por la porra de un oficial de policía, sufrió tres costillas rotas y el bazo pulverizado, y necesitó más de una docena de transfusiones de raza. Llegó a un acuerdo con la ciudad para resolver sus reclamos.
A posteriori de una larga recuperación, Huerta cambió de enfoque y se lanzó a hacer campaña por los derechos de las mujeres y alentar a las latinas a postularse para cargos públicos.
Igualmente hizo campaña para los presidentes demócratas Bill Clinton, Obama y Joe Biden. El gobernante de California, Gavin Newsom, la consideraba una amiga íntima.
Impulsado por el coraje
Emilio Huerta, uno de los 13 hijos de Dolores, dijo durante una entrevista que la valentía de su hermana impulsó el trabajo de su vida.
“Ofrendar la vida a construir el sueño de un sindicato de trabajadores agrícolas, indisponer la agricultura, que hasta el día de hoy sigue siendo una potencia… Eso requirió muchas cojones”, dijo.
Huerta aprendió el arte de desempeñar presión sobre los políticos, conseguir ayuda financiera para los desempleados y seguros de invalidez para los trabajadores agrícolas de California. Se pronunció en contra de los pesticidas tóxicos, impulsó una perdón para los inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país e hizo campaña contra los programas federales de trabajadores invitados.
Al dirigir boicots a nivel franquista de las uvas y la lechuga a principios de los primaveras 1970, ayudó a crear la presión económica y el clima político necesarios para que California aprobara la primera ley estatal que reconocía el derecho de los trabajadores agrícolas a la negociación colectiva.
Entre sus muchos elogios, fue la primera latina incluida en el Salón Franquista de la Éxito de la Mujer y recibió nueve doctorados honorarios de universidades estadounidenses. Las escuelas llevan su nombre en su honor en California, Texas y Colorado. Su imagen adorna muchos murales y las calles llevan su nombre.
Pero no siempre se ganó el valenza de los activistas más liberales.
En 2016, cuando respaldó a Hillary Rodham Clinton en motivo del senador Bernie Sanders en las primarias presidenciales demócratas, la actriz Rosario Dawson, una partidaria de Sanders que interpretó a Huerta en una película de 2014 sobre César Chávez, dijo que Huerta se había convertido en “un útil del establishment”.
Dawson y Huerta finalmente se reconciliaron.
Más tarde, el guitarrista Carlos Santana supervisó un documental basado en la vida de Huerta posteriormente de que la pareja tuvo una conversación nocturna sobre música mientras estaban en Hawaii. Santana, fan de Miles Davis, descubrió que Huerta era un gran admirador de la divisa del bebop Charlie Parker.
“Incluso conocí a Charlie Parker. Ese es mi derecho a la éxito”, bromeó Huerta durante una entrevista con The Associated Press cuando tenía 87 primaveras.
El trabajo de Huerta como líder del movimiento sindical resonó en todo Estados Unidos y más allá, haciendo de su nombre correspondiente de derechos civiles. En el documental de 2025 “Seeds of Change: The Life and Legacy of Dolores Huerta”, relató su acción directa de décadas y dijo que la inspiración que obtuvo del movimiento de mujeres durante la división de 1970 le proporcionó la nervio que necesitaba para subir al decorado con otros líderes sindicales.
“Espero que mi manda sea el de un ordenador que se organizó para contender contra la injusticia”, dijo en la película. “Queremos darles a nuestros hijos una herencia de equidad, derecho, no joyas, propiedades o parné porque simplemente pelearán por ello. Así que lo principal que debemos hacer es darles este acto sexual por la equidad, y creo que ese es el viejo regalo que cualquiera de nosotros puede tener”.
___
El periodista de Associated Press Brian Melley contribuyó a este crónica. El ex periodista de AP Russell Contreras asimismo contribuyó anteriormente con este reportaje.