Anthropic (ANTH.PVT) ha presentado públicamente su prospecto de inversión S-1 en presencia de la Comisión de Bolsa y Títulos, brindando a los inversores un vistazo a la información financiera más importante de la compañía antiguamente de su propuesta pública auténtico.
La compañía, que cotizará bajo el símbolo ANT, dijo que generó 16.300 millones de dólares en ingresos en el período de seis meses que terminó en junio, más de los 4.600 millones de dólares que la compañía obtuvo en todo 2025.
Pero la compañía además gastó 9 mil millones de dólares en infraestructura de inteligencia fabricado en los primeros seis meses del año, por delante de los 7,3 mil millones de dólares que gastó a lo espacioso de 2025.
Aproximadamente una finca parte de los ingresos de Anthropic provino de dos clientes. El resto provino de un pequeño puñado de clientes.
Según el S-1, Anthropic experimentó una pérdida neta de 80.700 millones de dólares hasta junio, aunque la gran mayoría de esa pérdida fue resultado de cargos contables.
La empresa perdió 42.000 millones de dólares en 2025.
El titán de la IA además planea ponerse más de 430.000 millones de dólares en acuerdos de computación en la estrato con empresas como Amazon y Google, importantes inversores de Anthropic y otras en los próximos abriles. Si a eso le sumamos los acuerdos cancelables y los más pequeños, el total llega a 637 mil millones de dólares.
El apertura de la compañía en el mercado pondrá a prueba el apetito de los inversores por una segunda cotización pública de una empresa con una valoración ya enorme. SpaceX (SPCX) salió a bolsa el 12 de junio a 150 dólares por batalla y terminó el día un 20% más.
Dirigida por el director ejecutor Dario Amodei, quien cofundó la empresa con su hermana Daniela, presidenta de la empresa, Anthropic estableció una sólida posición en el mercado empresarial con su chatbot Claude, la popular utensilio de codificación de inteligencia fabricado Claude Code y Claude Cowork.
Pero el S-1 además revela los temores de Anthropic de que los modelos puedan desarrollar capacidades que la compañía no anticipa.
La presentación presenta una serie de escenarios potencialmente dañinos en los que sus modelos de IA podrían causar daños en el mundo efectivo. Eso, dice Anthropic, podría acotar la capacidad de la empresa para cubrir posibles daños.
A principios de septiembre, Amodei, en un prueba, pidió a la industria de la IA que frenara el avance de modelos de IA de frontera por temor a que pudieran volverse demasiado poderosos para que los humanos los controlaran. El artículo, cercano con declaraciones de investigadores anteriores y actuales de empresas de inteligencia fabricado, provocó conmociones en la industria y generó preocupaciones de que la tecnología podría “matar a todos los humanos”.
Los expertos cuestionan esas afirmaciones, diciendo que los riesgos que rodean a la IA provienen de protecciones básicas de ciberseguridad y de impedir que las personas y los gobiernos la utilicen para cosas como el robo de identidad, la discriminación y el desplazamiento gremial.