Bielorrusia dijo el lunes que lanzó ejercicios conjuntos con Rusia para practicar el uso de armas nucleares que Moscú ha desplegado en el comarca de su vecino y socio.
El imperialista presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha permitido que Rusia despliegue algunas de sus armas nucleares tácticas en su país. En diciembre, Rusia asimismo anunció que su postrer sistema de misiles Oreshnik de ámbito intermedio con capacidad nuclear entró en servicio en Bielorrusia, que limita con Ucrania y con Polonia, Letonia y Lituania, miembros de la OTAN.
El Empleo de Defensa bielorruso dijo que en los ejercicios participarán unidades de misiles y aviones de combate.
“Durante el entrenamiento, en cooperación con la parte rusa, está previsto practicar el extensión de armas nucleares y los preparativos para su uso”, dijo el profesión en un comunicado. Dijo que los ejercicios se centrarán en entrenar fuerzas para moverse de forma fraude a través de grandes distancias.
Dijo que las maniobras habían sido planeadas de antemano y no estaban dirigidas contra ningún tercer país.
Lukashenko ha gobernado esta nación de 9,5 millones de habitantes con mano de hierro durante más de tres décadas. Su gobierno ha sido sancionado repetidamente por Oeste por su represión de los derechos humanos y por permitir que Moscú utilizara su comarca para la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
En 2024, el Kremlin publicó una doctrina nuclear revisada que colocaba a Bielorrusia bajo el paraguas nuclear ruso. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha dicho que Moscú conservará el control de sus armas nucleares desplegadas en Bielorrusia, pero permitirá a su socio elegir los objetivos en caso de conflicto.
Rusia ha utilizado una traducción armada convencionalmente del Oreshnik (avellano en ruso) para atacar instalaciones en Ucrania en dos ocasiones: en noviembre de 2024 y luego nuevamente en enero.
Putin ha afirmado que las múltiples ojivas del Oreshnik caen a velocidades de hasta Mach 10 y no pueden ser interceptadas, y que varios de esos misiles utilizados en un ataque convencional podrían ser tan devastadores como un ataque nuclear.
Los misiles de ámbito intermedio pueden fugarse entre 500 y 5.500 kilómetros (310 a 3.400 millas). Este tipo de armas estaban prohibidas en virtud de un tratado de la era soviética que Washington y Moscú abandonaron en 2019.
La líder de la examen bielorrusa, Sviatlana Tsikhanouskaya, criticó los ejercicios y dijo que el despliegue de armas nucleares rusas ha “convertido a Bielorrusia en un objetivo”.
“Lukashenko ha convertido a Bielorrusia en una plataforma para las amenazas rusas, pero los bielorrusos no necesitan estas armas”, dijo Tsikhanouskaya a The Associated Press. “Sólo una Bielorrusia dispensado se convertirá en una fuente de seguridad, no un chantaje nuclear, en Europa”.