Por Erin Tira y Jonathan Landay
WASHINGTON, 3 nov (Reuters) – El intercambio de inteligencia de Estados Unidos sobre Irán y otras amenazas globales con el Congreso y todo el gobierno federal se ha desacelerado y, en algunos casos, se ha detenido temporalmente durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, según ocho funcionarios actuales y anteriores y personas informadas sobre el asunto.
Ex funcionarios y expertos externos dijeron que las interrupciones corren el peligro de dejar a los responsables políticos con una imagen incompleta de las amenazas que enfrenta el país, haciéndose eco de las fallas de inteligencia expuestas a posteriori de los ataques de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001. La desaceleración se produce mientras la agencia evalúa si reanudar los ataques contra Irán a posteriori de las elecciones de medio de período del martes.
Los problemas surgieron durante el mandato de Tulsi Gabbard como directora de inteligencia doméstico, en medio de profundas tensiones entre su oficina y la CIA. Si aceptablemente esas tensiones han disminuido desde su renuncia en junio, los problemas derivados del enfrentamiento persisten, según dos funcionarios estadounidenses familiarizados con el asunto.
El año pasado, la CIA dejó de realizar evaluaciones en coautoría con el Consejo Franquista de Inteligencia (NIC), un colección analítico en el interior de la Oficina del Director de Inteligencia Franquista (ODNI), dijeron los funcionarios, reduciendo la cantidad de informes que reúnen las opiniones de la comunidad de inteligencia para los tomadores de decisiones sobre temas como Irán. Un funcionario de inteligencia estadounidense dijo que la CIA ha comenzado a colaborar como coautora en algunas de las evaluaciones del colección en los últimos meses.
Los legisladores y su personal además dejaron brevemente de cobrar informes de inteligencia de la oficina de Gabbard en los días posteriores a la intervención marcial estadounidense en Irán en junio de 2025 y nuevamente a posteriori de la captura del expresidente venezolano Nicolás Sensato en enero de 2026, según dos personas familiarizadas con el asunto. El equipo de Gabbard acusó a los legisladores de filtrar información a la prensa.
La interrupción en el intercambio de inteligencia no se había informado anteriormente.
La portavoz de la CIA, Liz Lyons, dijo que la CIA “participa plenamente” en el proceso de proporcionar evaluaciones de inteligencia a través del Presidential Daily Brief, que está dirigido por ODNI, y a través del NIC.
Ahora, algunos ex funcionarios están trabajando de forma bipartidista en la Institución Hoover de la Universidad de Stanford para elaborar planes para rehacer la comunidad de inteligencia en la próxima agencia, dijeron cuatro ex funcionarios estadounidenses.
“Todas estas cosas se están sumando en un mundo efectivamente complicado donde los formuladores de políticas necesitan tener una visión más sofisticada, matizada e integrada del mundo, y cada vez tienen menos”, dijo Beth Sanner, ex subdirectora de inteligencia doméstico durante el primer mandato de Trump.
GUERRAS TERRITORIALES Y COOPERACIÓN REDUCIDA
Los problemas en el interior de la comunidad de inteligencia comenzaron el año pasado en medio de cortaduras significativos a las agencias de seguridad doméstico, incluidas la ODNI y la CIA, cuando Trump tomó medidas para destituir o marginar a funcionarios que consideraba desleales.
Algunos analistas que permanecen en las agencias de inteligencia ahora tienen cuidado de no escribir evaluaciones que contradigan las opiniones de la Casa Blanca por temor a represalias políticas, dijeron dos ex funcionarios y un flagrante funcionario estadounidense. Los funcionarios no dijeron qué temas evitaban los analistas.
“Los analistas todavía hacen el trabajo, pero esta Casa Blanca los ha hecho irrelevantes porque el presidente negociación la información no deseada como deslealtad”, dijo Julia Curlee, ex analista de la CIA que dijo que fue despedida del Consejo de Seguridad Franquista de Trump el año pasado por ser transgénero.
La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios.
La situación empeoró por lo que los funcionarios describieron como una de las mayores guerras territoriales en tres décadas entre dos de las agencias más importantes: la CIA y la ODNI, que se formó a posteriori de los ataques del 11 de septiembre.
Reuters detalló anteriormente la disputa entre las agencias.
Las luchas internas entre las agencias, desencadenadas cuando la oficina de Gabbard revocó las autorizaciones de seguridad de funcionarios y ex funcionarios de inteligencia hace un año, llegaron al punto en que la jefa de estancia de la Casa Blanca, Susie Wiles, tuvo que intervenir varias veces para calmar las tensiones, dijeron tres ex funcionarios.
El Consejo Franquista de Inteligencia, que durante décadas ha sido un expediente esencia para funcionarios y legisladores que toman decisiones de política exógeno, perdió a su autor principal cuando la CIA dejó de incluir en las evaluaciones el año pasado.
Las evaluaciones tienen como objetivo consolidar las opiniones de las 18 agencias de inteligencia del país, y el consejo dependió en gran medida de la CIA para el observación de temas como Irán y Rusia.
Mientras la CIA seguía compartiendo inteligencia con el NIC y trabajando con él en algunos informes, sus analistas se centraban en sus propias evaluaciones.
Desde la medida, el consejo de inteligencia, que además se vio afectado por cortaduras de personal, ha ralentizado la producción de sus evaluaciones, dijeron dos personas familiarizadas con el asunto. Ningún se ha centrado en la enfrentamiento en Irán, dijeron cinco funcionarios actuales y anteriores.
En respuesta a una solicitud de comentarios, un funcionario de ODNI dijo que el colección ha mantenido niveles de evaluación cercanos a las “líneas de tendencia históricas”.
“Si aceptablemente Tulsi no utilizó el NIC, DNI Clayton ha demostrado ser un buen administrador del IC y reconoce el valencia del NIC”, dijo un funcionario estadounidense, refiriéndose al director de Inteligencia Franquista, Jay Clayton.
NUEVAS BARRERAS
A algunos exfuncionarios de inteligencia les preocupa que estén apareciendo nuevas barreras entre agencias.
“El problema es que al tomar medidas que tienen el objeto de pincharse instituciones donde existe una coordinación verdadero de la comunidad de inteligencia, se crean pequeños nenúfares, y luego todos pueden nominar su propio ninfea para escuchar”, dijo Morgan Muir, ex subdirector de inteligencia doméstico en la agencia Biden, quien además informó al presidente George W. Bush.
La oficina de Gabbard además dejó de informar al Congreso sobre las amenazas electorales en 2025, según dos personas familiarizadas con el asunto y un exfuncionario estadounidense.
Clayton, quien se convirtió en director de inteligencia doméstico en agosto, reanudó las reuniones informativas en el Congreso sobre las amenazas electorales, dijeron funcionarios.
“El director Clayton sigue comprometido a respaldar que ODNI y la comunidad de inteligencia tengan los bienes que necesitan para continuar informando a los tomadores de decisiones esencia del gobierno de Estados Unidos y sustentar a los estadounidenses seguros”, dijo ODNI en un comunicado a Reuters.
En otro choque entre agencias, el FBI a fines del año pasado dejó de compartir información de inteligencia con el Centro Franquista de Contraterrorismo durante varias semanas a posteriori de que el entonces director del centro, Joe Kent, y su personal intentaron investigar el tiroteo contra el fundador de Turning Point USA, Charlie Kirk, dijeron dos ex funcionarios.
Los líderes del FBI le dijeron a Kent que creían que el NCTC se estaba extralimitando en su autoridad.
El FBI no respondió a una solicitud de comentarios.
(Reporte de Erin Tira; Editado por Don Durfee y Sanjeev Miglani)