Las tortugas gigantes que alguna vez estuvieron al borde de la agonía ahora superan en número a los humanos en su hogar de las Seychelles, según un nuevo estudio realizado en una de las islas más remotas de la nación africana.
El estudio, dirigido por la Fundación de las Islas Seychelles (SIF) y la Universidad de Exeter en el Reino Unido, estimó que en torno a de 180.000 tortugas gigantes de Aldabra viven en el atolón de Aldabra, un camarilla de islas del Océano Índico frente a la costa este de África continental.
Es la signo más entrada de ningún modo registrada para la especie y supera con creces la población humana de en torno a de 122.000 personas que viven en la pequeña nación del archipiélago.
El atolón de Aldabra es uno de los dos únicos lugares del mundo donde se encuentran tortugas gigantes en estado salvaje. Una población mucho beocio vive en las Islas Galápagos de Ecuador.
Uno de los ecosistemas insulares menos perturbados del mundo, el atolón Aldabra, es el hogar de varias especies únicas que prosperan en este paraíso remoto.
La especie se ha recuperado de una dramática disminución. La intensa explotación durante el siglo XIX redujo su población en la isla a menos de 1.000, llevando a la especie al borde de la agonía.
Un software de recuperación ayudó a consolidar el status de reserva natural estricta para el atolón en 1981. Un año luego se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que dio a la población espacio para recuperarse.
“Más de 180.000 tortugas gigantes que deambulan autónomamente en nuestro atolón son una prueba de lo que se puede conquistar con un compromiso a amplio plazo con la conservación”, dijo Frauke Fleischer-Dogley, director ejecutor de SIF, en un comunicado.
“Esta es una maravillosa comunicación para Seychelles, para el mundo y para todos los que han trabajado para proteger Aldabra”.

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Crear la nueva estimación requirió más que solo un recuento de personal. Las cifras se basan en un descomposición de cinco abriles de recuentos de tortugas realizados entre 2018 y 2022, y es la primera aggiornamento desde una estimación ampliamente citada de 100.000 tortugas a finales de los abriles 1990.
“El software de monitoreo de tortugas gigantes de Aldabra es uno de los más antiguos de la región, pero la densa plantas del atolón hace que contar tortugas sea en realidad difícil en algunos lugares”, dijo Nancy Bunbury, una de las coautoras del estudio.
Bunbury añadió que el equipo de científicos del estudio ha producido la recta de colchoneta más confiable para la especie, que puede estar de moda como punto de narración para rastrear su población en las próximas décadas.
A pesar de la alentadora estimación de la población, los autores del estudio dijeron que la vigilancia continua es crucial ya que la crisis climática trae sequías más largas y frecuentes que podrían dominar la sombra y el alimento para las tortugas. El aumento del nivel del mar a medida que el planeta se calienta incluso amenaza el hábitat bajo del atolón.
Es probable que la tortuga más antigua conocida del mundo, una de 194 abriles llamamiento Jonathan, provenga del atolón de Aldabra o de las Seychelles graníticas.
Guinness World Records enumera a Jonathan como el animal terreno vivo más envejecido y la tortuga más vieja que de ningún modo haya existido. Se creía que tenía unos 50 abriles cuando lo trasladaron al país inglés de ultramar de Santa Elena en 1882.