Por Steve Gorman y Luc Cohen
LAS VEGAS, 13 oct (Reuters) – Un ex líder de una pandilla fue sentenciado el martes a entre 40 primaveras y prisión perpetua por orquestar la asesinato a tiros de la fortuna del hip-hop Tupac Shakur en Las Vegas en 1996, culminando el procesamiento de un homicidio pródigamente sin resolver que dio forma a la momento de oro de la música rap.
Duane “Keffe D” Davis, de 63 primaveras, notorio culpable por un comisión en agosto de homicidio en primer fracción, no mostró ninguna emoción cuando fue sentenciado a dos condenas consecutivas de 20 primaveras a prisión perpetua (una por homicidio y otra por uso de un arsenal mortal) durante un procedimiento de una hora de duración en un tribunal de Las Vegas.
Encadenado a la cintura y vestido con ropa zarco de prisión, discutió brevemente con el enjuiciador sobre cuánto crédito se le debía por el tiempo que ya había cumplido, pero dijo poco más durante la audiencia.
Cuando tuvo la oportunidad de dirigirse formalmente al tribunal por última vez, dijo: “Sólo quiero que me devuelvan mis cosas que sacaron de mi casa”, refiriéndose a las pruebas retiradas de su residencia por los investigadores.
Cuando la jueza Carli Kierny le preguntó si tenía poco más que añadir antaño de pronunciar sentencia, Davis respondió: “Estoy admisiblemente. Voy a apelar este caso, seguro”. Su abogado, Michael Sanft, asimismo prometió apelar.
LEGADO DE VIOLENCIA
Hasta el arresto de Davis en 2023, el homicidio de Shakur, baleado en el asiento del pasajero de una camioneta conducida por su ejecutiva discográfica, Marion “Suge” Knight, había sido durante casi tres décadas uno de los casos sin resolver más notorios de Estados Unidos.
El homicidio, que silenció a uno de los artistas más influyentes y de viejo éxito comercial del rap, acentuó la imagen de violencia que impregnaba la civilización hip-hop de los primaveras 90, al tiempo que avivó la infame disputa entre el rap “gangsta” de la época entre la costa este y la costa oeste.
A pesar de la condena por homicidio de Davis, la única persona acusada en relación con el homicidio de Shakur, la cuestión de quién apretó el percusor en el tiroteo pésimo de la cartel del rap de 25 primaveras nunca se ha decidido de modo concluyente.
Shakur, que posiblemente se volvió más popular muerto que vivo, era mejor conocido por sus humanidades crudas mezcladas con violencia, sexo y malas palabras que describían la vida en el judería. Su cuarto cuaderno de estudio, “All Eyez on Me”, agresivo meses antaño de su homicidio, celebraba su propia imagen de forajido. Fue incluido en el Salón de la Éxito del Rock and Roll en 2017.
En una entre lágrimas explicación sobre el impacto en la víctima entregada frente a el tribunal el martes, la hermana del rapero asesinado, Sekyiwa Shakur, de 51 primaveras, dijo que su mama “lo crió para ser un propagandista de derechos humanos” y trató de inculcarle la creencia de que podía cambiar el mundo para mejor.
“Él le creyó”, dijo al enjuiciador Sekyiwa Shakur, vestido de triste. “Salió al mundo para hacer eso. Y creo que lo habría hecho”.
‘EL MUNDO NUNCA OLVIDÓ’
Davis fue supremo y condenado por planear el homicidio para vindicar la paliza propinada a su sobrino por Shakur y miembros del séquito del rapero interiormente del casino MGM Grand en el Strip de Las Vegas el 7 de septiembre de 1996.
Las autoridades dijeron que durante mucho tiempo creyeron que Davis estaba involucrado en el homicidio de Shakur, pero que carecían de pruebas suficientes para acusarlo.
Eso cambió cuando hizo pública su historia en apariciones en los medios y unas memorias que, próximo con cintas de sus reuniones secretas con los investigadores, formaron la viejo parte del caso de homicidio de la fiscalía.
En su compendio, “Compton Street Legend”, el propio Davis escribió que era considerado sospechoso de los asesinatos de Shakur y Christopher Wallace, un rapero rival.
Al dirigirse a Davis el martes, Kierny dijo que sus afirmaciones de que había cambiado desde la división de 1990 y había seguido delante se quedaron cortas.
“No se puede separar a un hombre de su tribu”, dijo Kierny, refiriéndose a Shakur. “El mundo nunca se olvidó de él”.
TIROTEO FATAL PROVOCADO POR UNA BRAWL EN EL CASINO
El enfrentamiento en el casino surgió de la hostilidad entre dos pandillas callejeras del campo de acción de Los Ángeles: los South Side Compton Crips, de los cuales Davis se describía como líder, y Mob Piru, que estaba asociado con Shakur, Knight y su sello musical, Death Row Records.
Los miembros de entreambos grupos estaban en Las Vegas para ver una pelea de pugilismo por el título mundial de peso pesado esa incertidumbre entre Mike Tyson y Bruce Seldon.
A las pocas horas de la pelea en el casino, Davis condujo a su sobrino y a otros dos asociados a un Cadillac blanco y fue a inquirir a Shakur y Knight, decididos a ajustar cuentas, según un relato que Davis dio más tarde a la policía en una investigación no relacionada y que los fiscales citaron durante su motivo por homicidio.
Davis dijo que le pasó un arsenal a los dos hombres sentados detrás de él en el Cadillac, uno de los cuales abrió fuego a través de la ventana cuando alcanzaron y se detuvieron próximo al transporte de Knight y Shakur en el tráfico.
Shakur recibió cuatro impactos y murió en un hospital seis días posteriormente. Knight, quien sufrió una menoscabo pequeño por un fragmento de bala que le rozó la vanguardia, ahora cumple una pena de prisión de 28 primaveras por una condena por homicidio voluntario no relacionada.
Si admisiblemente Davis nunca fue marcado de disparar los tiros que mataron a Shakur (la ley de Nevisca permite que cierto sea marcado de homicidio como participante en el crimen), los fiscales nunca han célebre a un supuesto pistolero.
Los otros tres hombres que viajaban en el Cadillac con Davis esa incertidumbre murieron desde entonces.
(Reporte de Luc Cohen en Nueva York; Redacción y reporte adicional de Steve Gorman en Los Ángeles; Editado por Clarence Fernandez, Daniel Wallis y Chris Reese)