La Corte Suprema mantiene bloqueada la política sobre reclusos transgénero en aplazamiento de impugnación procesal
La Corte Suprema ha bloqueado la aplicación inmediata de la política de reclusos transgénero del presidente Donald Trump.
WASHINGTON – La Corte Suprema dijo que el gobierno no puede desmentir inmediatamente atención que afirme el artículos a los reclusos en prisiones federales, una rara pérdida en el tribunal superior por las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump que niegan el registro de las personas transgénero.
El 21 de octubre, el tribunal se negó a permitir que la política de la despacho entrara en vigor antaño de que se presentara una impugnación procesal.
La orden no incluía una explicación, lo cual es global en acciones sobre solicitudes de emergencia.
Dos de los seis jueces conservadores del tribunal, Clarence Thomas y Samuel Alito, discreparon.
Un abogado de la ACLU, que representa a los prisioneros, calificó el resolución como crítico para las personas transgénero encarceladas.
“La invalidez de atención médica médicamente necesaria, incluida la atención médica que afirma el artículos, a las personas en prisión es una violación de sus derechos constitucionales fundamentales”, dijo Li Nowlin-Sohl del Plan LGBTQ y VIH de la ACLU.
Los reclusos transgénero encarcelados en instituciones correccionales federales en Nueva Chaleco, Florida y Minnesota presentaron una demanda colectiva desafiando las reglas.
Según la política, anunciada por la Oficina de Prisiones en febrero, los reclusos transgénero ya no pueden acoger tratamientos quirúrgicos u hormonales. Siquiera se les permiten “adaptaciones sociales”, como maquillaje y pelucas.
El Unidad de Probidad dijo que los cambios “reflejan la información científica más nuevo” sobre tratamientos para la disforia de artículos y son necesarios “para proseguir la seguridad institucional”. Las preocupaciones del gobierno incluyen la posibilidad de convertir a los reclusos en objetivos de ataques, ocasionar resentimiento entre otros reclusos y socavar la “maña justo de la oficina de negarse a galardonar las amenazas de autolesión”.
En el primer día de Trump en el cargo, emitió una orden ejecutiva que exige que el gobierno federal sólo “reconozca dos sexos, masculino y mujeril”, declarando que “estos sexos no son cambiables”.
En junio, un mediador federal dijo que “no tiene intención de involucrarse en la aniquilamiento cultural que se libra contra las personas transgénero”. En cambio, el mediador Royce Lamberth en Washington, DC, dijo que estaba “simplemente” decidiendo si el gobierno siguió los procedimientos correctos para emitir nuevas reglas, y que no lo había hecho.
Por ejemplo, Lamberth dijo que la Oficina de Prisiones no citó ninguna evidencia de que felicitar atención que afirmara el artículos –que el gobierno ha hecho durante abriles– fuera ineficaz para los reclusos o planteara riesgos de seguridad para las prisiones.
La Corte de Apelaciones de los Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia respaldó el resolución de Lamberth con una valor de 2-1.
En una apelación de emergencia, el Unidad de Probidad dijo a la Corte Suprema que la “demanda de evidencia adicional” del mediador entra en conflicto con la “doble deferencia” que se le debe a la Oficina de Prisiones en este contexto.
Los abogados de los reclusos transgénero respondieron que el gobierno no había demostrado que se vería perjudicado a menos que la política pudiera implementarse de inmediato. Por el contrario, los casi 1.000 reclusos afectados enfrentan un “pesado aventura de empeorar la disforia de artículos, así como otros síntomas de salubridad mental, como depresión, ansiedad, autolesiones y tendencias suicidas”, dijeron sus abogados.
La Corte Suprema, que tiene una mayoría conservadora de 6 a 3, ha permitido anteriormente que la despacho prohíba a las personas transgénero en el ejército y exija que los pasaportes identifiquen a alguno por su sexo biológico al salir.
El tribunal todavía ha dicho que los estados pueden prohibir que los atletas transgénero participen en equipos deportivos femeninos y pueden prohibir la atención médica que afirme el artículos para jóvenes transgénero.