Por Donna Bryson y Jonathan Allen
3 de octubre: las mujeres, algunas citando sus propias experiencias de golpe sexual, publican en las redes sociales que son Jane Doe, en solidaridad con la mujer que usó el seudónimo para evidenciar a miembros de la fraternidad de violarla en la Universidad de Cornell en 2024.
En un caso que ha llamado la atención franquista, la mujer está demandando a siete miembros de una fraternidad y a la escuela Ivy League en Ithaca, Nueva York, entre otros.
Y aunque la ley de Nueva York permite a “Jane Doe” el anonimato para demandas por golpe sexual, la estudiante de Cornell se ha sentido angustiada por los intentos de algunos escépticos en límite de su cuenta de descubrir su nombre y publicarlo, dijo su abogado.
“Quiero que apoyemos a Jane Doe para que encuentre su propia forma de identificarse en su propio tiempo”, dijo Twanna LaTrice Hill, escritora y actriz de Denver que declaró #IamJaneDoe en las redes sociales en los últimos días. “Y si nunca lo hace, está correctamente. Pero la otra cara de la moneda es que la masa como yo necesitamos charlar si podemos hacerlo”.
LOS ESFUERZOS PARA IDENTIFICAR AL ACUSADOR PROVOCAN UNA RETRACCIÓN
La mujer, que tenía 20 primaveras en el momento de la presunta violación en género en 2024, presentó una demanda el 16 de septiembre, lo que llevó a los fiscales a reabrir una investigación criminal que inicialmente habían cerrado sin cargos. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, nombró al fiscal universal del estado como fiscal singular en el caso y el viernes culpó a la policía y a los fiscales, diciendo que no habían investigado completamente las acusaciones de la mujer.
Los acusados han torpe poseer actuado mal, informó el New York Times. Cornell ha defendido su manejo del asunto.
Desde que la mujer presentó su demanda, algunos comentaristas han tratado de conocer y imprimir en límite la identidad del acusador, esfuerzos que su abogado, Thomas Giuffra, calificó de intento de avergonzarla.
“Ella no está correctamente”, dijo Giuffra a CNN. “Ella está bajo asedio en las redes sociales”.
Dijo que algunas mujeres han sido identificadas incorrectamente como sus clientes. “Eso ha sido efectivamente difícil”, dijo. “Y ella ha pasado por mucho”.
Gran parte del apoyo en límite a ella ha sido criticado por el periodista y comentarista independiente Michael Tracey, quien ha expresado simpatía por los acusados por lo que dice es el acoso que han enfrentado desde entonces. Tracey todavía ha cuestionado los relatos de las víctimas del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Tracey, que no respondió a una solicitud de entrevista de Reuters, describe su esfuerzo por identificar al estudiante de Cornell como diligencia periodística protegida por protecciones constitucionales de voluntad de expresión.
“Veamos si algún tiene las ‘bravura’ de nombrar a esta Jane Doe para que todos podamos evaluar su verdad y la de sus abogados, ya que su demanda no dudó en “nombrar y avergonzar a 7 de sus compañeros como violadores en género”, publicó Tracey en las redes sociales el lunes, uno de los múltiples mensajes sobre el caso.
A primera hora del viernes, publicó lo que creía que era el nombre del acusador, que Reuters no pudo probar, antaño de borrarlo rápidamente, diciendo que ya había dejado claro su punto.
“Pero, por privanza, no la acoséis a ella, a su clan ni a nadie asociado con ella”, escribió tras borrar el nombre. “Lo digo en serio. No le deseo ningún daño. En cierto modo me siento mal por ella”.
‘TE SIENTES COMO ESTÁS EN UNA ISLA’
Una publicación de Amee Vanderpool, quien publica un boletín en límite en Substack, fue típica de una serie de mensajes y videos compartidos por aquellos indignados por los esfuerzos de Tracey.
“Para cualquiera que esté buscando descubrir la identidad de Jane Doe en el caso de violación de Cornell, no busque más, porque es Amee Vanderpool”, escribió. “Soy Jane Doe”.
Hill, de 62 primaveras, la escritora de Denver, publicó en Facebook esta semana acerca de charlar públicamente en 1990 sobre poseer sido violada cuando era adolescente por un ministro tierno que la había sensato.
“De ninguna forma intentaba que otros sobrevivientes se presentaran o lo hicieran notorio si no se sentían preparados”, escribió. “Pero esperaba que a medida que más de nosotros nos presentáramos, el estigma se redujera. Tal vez lo haya hecho de alguna forma, pero no lo suficiente. Así que hoy estoy delante ustedes simplemente para asegurar: #SoyJaneDoe”.
Katy Jacobson, una residente de San Diego de 35 primaveras que trabaja con niños con discapacidades, dijo que el hashtag puede ayudar a los sobrevivientes de golpe sexual a sentirse menos solos.
“Porque muchas veces te sientes como si estuvieras en una isla”, dijo Jacobson, quien agregó que se sintió afortunada de encontrar apoyo en el campus cuando fue violada durante la universidad por un exnovio.
Más o menos del 21% de las mujeres en los EE. UU. informan poseer sobrevivido a una violación consumada o un intento de violación, según las cifras más recientes de la Pesquisa Doméstico sobre Violencia Sexual y de Pareja Íntima de los CDC de EE. UU.
En Cornell, el 35% de las mujeres universitarias informaron poseer experimentado contacto sexual no consensuado que implicaba fuerza o incapacitación desde que llegaron al campus, según una indagación universitaria realizada en 2025 y publicada en su sitio web. Eso fue un aumento del 20% en 2021.
Las publicaciones de Jacobson dirigen a las personas a organizaciones como RAINN, que opera la Estría Directa Doméstico de Asalto Sexual.
“Incluso hoy, si miras mi historia, verás que tiene posibles”, dijo Jacobson. “No estoy publicando sobre los hombres. Estoy publicando sobre Jane Doe”.
(Reporte de Donna Bryson en Denver y Jonathan Allen en Nueva York; Editado por William Mallard)