Por Lisandra Paraguassu, Brendan O’Boyle y Luciana Magalhaes
SAO PAULO, 25 oct (Reuters) – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó el domingo un histórico cuarto mandato, dijo el tribunal electoral del país, en un sorprendente resultado que desafió las encuestas, los precedentes y el sentimiento integral anti-gobernante para frenar una ola de victorias electorales de la derecha en toda América Latina.
Sin incautación, su oponente, el senador Flavio Bolsonaro, hijo maduro del expresidente Jair Bolsonaro, se negó a aceptar la derrota y dijo que pediría la anulación del resultado correcto a un laudo del domingo de un sentenciador de la Corte Suprema que extendió la votación por dos horas.
Bolsonaro lideró la primera reverso de las elecciones, pero perdió en la segunda reverso por más de 4 millones de votos, lo que sacudió a los mercados financieros brasileños que habían apostado por su vencimiento. Su negativa a aceptar la derrota recuerda a la reacción de su padre a posteriori de perder frente a Lula en 2022. Jair Bolsonaro nunca aceptó su derrota y luego fue sentenciado por la Corte Suprema a 27 abriles de prisión por planear un impresión de estado para permanecer en el poder.
La magnitud de la derrota de Flavio Bolsonaro frente a Lula (por más del doble del beneficio de derrota de su padre) y el hecho de que su campaña asimismo pidió una extensión correcto a las lluvias en el sur de tendencia conservadora hacen que cualquier anulación sea poco probable, dijeron los analistas.
Mario Biquini, analista de América Latina de la consultora de riesgos RANE, dijo que podría tener protestas de derecha en los próximos días, pero “es muy improbable que conduzcan a la reversión del resultado”.
REY DE VUELTA
Los inversores esperan que las recientes apuestas sobre un cambio de gobierno se desvanezcan en una semana volátil que se avecina en los mercados financieros. Un fondo cotizado en bolsa que cotiza en Tokio y que sigue el índice Bovespa de Brasil se hundió casi un 15% en las operaciones asiáticas frente a la nota de la vencimiento de Lula, mientras que el existente brasileño iba a caer bruscamente frente al dólar estadounidense.
La vencimiento marca otro regreso en una carrera llena de ellos para Lula, un ícono de la izquierda integral y la fuerza más dominante en la política brasileña este siglo. El hombre de 80 abriles estuvo encarcelado de 2018 a 2019 por cargos de corrupción que luego fueron anulados, lo que le allanó el camino para vencer a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022.
“Es un gobernante, un gigantesco”, dijo a Reuters la legisladora federal de izquierda Erika Hilton, que estuvo con Lula en Sao Paulo durante el recuento de votos.
Por momentos, la reelección de Lula parecía una posibilidad remota, ya que los votantes estaban enojados con él y su Partido de los Trabajadores a posteriori de abriles de escándalos de corrupción y aumento de precios, mientras que cambios sociales radicales dejaron al ex trabajador metalúrgico y líder sindical fuera de contacto con una heredad cada vez más basada en aplicaciones y sus crecientes filas de trabajadores informales.
Los encuestadores dijeron que una billete mejor de lo esperado había llevado a Lula a la vencimiento. Leonardo Barreto, cofundador de la consultora Think Policy, dijo que los votantes habían electo el arrechucho acostumbrado de Lula sobre la novedad de Bolsonaro.
“La muchedumbre hoy elige entre el cambio, con cierta aprensión, y un camino conocido, que garantiza ciertos derechos”, afirmó.
Durante la campaña, Lula destacó un historial de caída de la pobreza y la desigualdad, mientras que el desempleo, el analfabetismo y la deforestación alcanzaron mínimos históricos durante su tercer mandato.
Advirtió que Bolsonaro recortaría el desembolso en bienestar social, retrocedería en los avances sociales y entregaría la soberanía de Brasil al presidente estadounidense Donald Trump, cuyo Unidad de Estado lideró una campaña para que los Bolsonaro volvieran al poder.
La vencimiento de Lula priva a Trump de una incorporación importante a lo que ha sido un creciente agrupación de gobiernos latinoamericanos amistosos de derecha que han abrazado la dietario de Washington en materia de seguridad y migración.
No hubo comentarios inmediatos de Trump ni del Unidad de Estado de Estados Unidos, mientras que el primer ministro canadiense, Mark Carney, y los líderes latinoamericanos se apresuraron a ofrecer sus felicitaciones.
Celso Amorim, ex ministro de Asuntos Exteriores de Lula, dijo a Reuters que el izquierdista “sería muy importante para establecer un punto de inmovilidad en América Latina. Lula es ese inmovilidad”.
IMPULSO TARDE DE CAMPAÑA
Lula se convierte en el primer candidato desde el regreso de Brasil a la democracia en la plazo de 1980 en ser electo a posteriori de terminar segundo en la primera reverso.
Su campaña de este año mezcló el tipo de pragmatismo y populismo que ha regalado forma a su carrera en la política doméstico durante medio siglo, implementando una serie de reformas destinadas a mejorar las vidas de los trabajadores y de los brasileños pobres.
Estos ganaron fuerza con promesas tardías de campaña que iban desde transporte divulgado regalado en todo el país los fines de semana, que debe presentarse formalmente al Congreso, hasta un aumento del 15% en su característico software de bienestar social que ya se está implementando.
Lula asimismo defendió una reparación constitucional que se convirtió en la reforma profesional más egregio de Brasil en décadas, y que fue aprobada con amplio apoyo en el Congreso.
DESAFÍOS FUTUROS
Aun así, el cuarto mandato de Lula podría ser el más difícil hasta la vencimiento, a posteriori de que Brasil eligiera su Congreso más conservador desde el retorno a la democracia en los abriles 1980.
Combinados, el Partido Altruista de Bolsonaro y sus partidos aliados podrían controlar más de 280 escaños en la Cámara Descenso y hasta 50 escaños en el Senado, suficientes para una cómoda mayoría de la examen en ambas cámaras.
Esto puede profundizar la tendencia nuevo de que los presidentes cedan poder al Congreso en materia de presupuesto, estatuto importante y nominaciones secreto.
Lula enfrenta una heredad que su gobierno prevé que crecerá solo un 2,3% el próximo año, lo que se suma a las preocupaciones fiscales vinculadas a las altas tasas de interés y la deuda pública que ha superado el 82% del PIB, la más suscripción desde la pandemia.
Goldman Sachs dijo que aplazamiento que Lula haga como mayor un progreso modesto para contener el desembolso en un cuarto mandato, mientras sigue comprometido con un maniquí de crecimiento liderado por el Estado.
El aumento de la deuda de los hogares asimismo preocupa a los economistas. Tratando de chocar el problema, Lula implementó una prohibición provisional de las apuestas en tendencia y dio a conocer un nuevo software de alivio de la deuda durante la campaña.
El próximo Congreso de derecha intentará aprobar reformas estructurales que favorezcan a las empresas, dicen los expertos, lo que provocará recortaduras de gastos que podrían provocar una reacción popular.
(Reporte de Oliver Griffin, Luciana Magalhaes y Lisandra Paraguassu en Sao Paulo; Ricardo Brito, Bernardo Caram y Brendan O’Boyle en Brasilia; Marta Nogueira en Río de Janeiro, Trevor Hunnicutt en Washington; Escrito por Brendan O’Boyle y Oliver Griffin; Editado por Brad Haynes, Gabriel Stargardter, Alistair Bell, Christina Fincher, Andrew Heavens, Nick Zieminski, Aurora Fiesta de Ellis y Lincoln.)