Macron insta a la calma mientras Francia calcula el costo de los peores disturbios en abriles

Por Sybille de La Hamaide, Clotaire Achi y Abdul Saboor

PARÍS/LIMOGES, 18 oct (Reuters) – El presidente Emmanuel Macron hizo un llamado a la calma el domingo, un día posteriormente de que Francia sufriera uno de sus peores días de disturbios en abriles, con miles de detenidos y tiendas saqueadas o dañadas tras protestas por los altos precios y la caída de los servicios públicos.

Se produjeron nuevos enfrentamientos en París y Marsella, donde la policía antidisturbios intervino para impedir intentos de saqueo de comercios.

Las manifestaciones a nivel doméstico desembocaron en disturbios el sábado, con un consistorio incendiado, tiendas saqueadas y edificios cubiertos de graffiti mientras grupos violentos se enfrentaban con la policía en ciudades de todo el país.

“Al mirar estas imágenes, todos nos hemos preguntado: ¿Qué pasaba por sus mentes? ¿Cómo pueden los franceses hacerle esto a Francia?” dijo Macron en un discurso televisado a la nación.

“Carencia lo justifica, nulo lo explica, nulo lo excusa. Esta tenebrosidad todos sentimos ira y vergüenza”.

Los disturbios del sábado dejaron al descubierto la profunda ira contra Macron, quien dejará el cargo en 2027 posteriormente de una plazo en el poder que se ha definido cada vez más por el descontento social, una patrimonio débil y una deuda creciente.

Macron dijo que quienes protestaban pacíficamente tenían agravios legítimos y que sus acciones no debían confundirse con las que buscaban causar estragos.

No llegó a fallar el estado de emergencia, como exigían algunos políticos de derecha, pero dijo que el gobierno actuaría para “permitir a los prefectos prohibir las protestas si fuera necesario para proteger los edificios públicos y las empresas locales”.

PARÍS PROTESTA ‘COMO UNA ZONA DE GUERRA’

El gobierno ha culpado de la violencia a lo que dijo eran grupos ultraizquierdistas, así como a criminales que, según dijo, habían instigado el saqueo.

Un manifestante murió el sábado tras sufrir un paro cardíaco durante las manifestaciones en París. La policía realizó 2.400 resolución en toda Francia, mientras que casi 1.000 agentes resultaron heridos, dijo el ministro del Interior francés, Laurent Núñez.

La policía volvió a chocar con los manifestantes y lanzó gases lacrimógenos en la Place de la Republique el domingo por la tarde, y los manifestantes prendieron fuego a montones de bicicletas. Un declarante de Reuters dijo que parecía deber varios cientos de manifestantes en la zona.

Se llevó a punta una operación de inocencia masiva en ciudades desde Lille en el boreal hasta Marsella en el sur y desde Estrasburgo en el este hasta Burdeos en el suroeste, donde una turba enmascarada invadió la residencia del prefecto lugar.

“¡Es como una zona de disputa aquí!” exclamó el patrón holandés Tije De ‌Boer, que estaba de turista en París con sus hijos y dijo que los disturbios lo obligaron a exonerar su hotel en la Place de la Republique.

Más de medio millón de personas se unieron a las marchas en decenas de ciudades el sábado, marcando la convergencia de un movimiento estudiantil de un mes de duración con un descontento social más amplio contra el aumento de los costos de vida y la disminución de los servicios públicos.

VARIOS CIENTOS DE TIENDAS DAÑADAS

Mientras cientos de miles de personas protestaban pacíficamente en toda Francia el sábado, grupos violentos atacaron edificios públicos, saquearon boutiques y supermercados de abundancia y atacaron vehículos y agentes de policía.

La líder de extrema derecha del Agrupación Doméstico, Marine Le Pen, favorita para la campaña presidencial del próximo año, incluso pidió calma y dijo que Francia no debe acostumbrarse a imágenes del país siendo maltratado, abusado y saqueado.

“La violencia no es una opinión. La destrucción no es una forma de expresión. Y el caos no puede servir como plan para Francia”, dijo en un discurso en video.

El candidato presidencial de extrema izquierda de Francia, Jean-Luc Melenchon, dijo que Macron necesitaba contestar a las demandas de los estudiantes de secundaria que protestaban.

En Limoges, famosa por su porcelana, el colapso de la torre del temporalizador del consistorio en un incendio revivió los saludos del incendio de 2019 que devastó la catedral de Notre Dame de París. El corregidor Guillaume Guérin dijo que no se habían desplegado suficientes agentes de la policía doméstico en su ciudad.

“Había una intención clara y premeditada de incendiar el consistorio, y la gentío que estaba internamente temía por sus vidas”, dijo Guerin a Reuters el domingo. Amenazó con dimitir si la ciudad no recibía los fondos necesarios para reparar el consistorio.

El ministro de Posesiones, Roland Lescure, prometió el domingo apoyo a los empresarios que sufrieron pérdidas. “Aquellos que rompan cosas pagarán, repararán el daño y serán responsables de su intención de sembrar el caos”, dijo Lescure en un comunicado.

El director universal del minorista francés Carrefour, Alexandre ‌Bompard, dijo a la emisora ​​francesa BFMTV que 50 de las tiendas de la compañía habían resultado dañadas, incluidas 20 que fueron saqueadas, con pérdidas por los daños que ascendían a decenas de millones de euros.

(Reporte de Sybille de La Hamaide, Janis Laizans, Abdul Saboor, Clotaire Achi, Marc Leras, Michel Rose, Elizabeth Pineau, Natasa Bansagi; escrito por Sybille de la Hamaide; editado por Richard Lough, Elaine Hardcastle, Jan Harvey y Edmund Klamann)

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