WASHINGTON (AP) — El secretario de Defensa, Pete Hegseth, despidió al principal planificador marcial del Pentágono, dijo un funcionario de defensa el miércoles, el postrero de una serie de generales que serán derrocados y que se produce incluso cuando el presidente Donald Trump está sopesando nuevos ataques contra Irán en la lucha que dura ocho meses.
El teniente militar del ejército Brett Sylvia fue destituido como dirigente de organización, planes y políticas del Estado Longevo Conjunto. Es el segundo militar destituido del cargo, conocido en los círculos militares como “J5”, bajo el mando de Hegseth. Su predecesor, el teniente militar Joseph McGee, se vio obligado a retirarse en octubre pasado.
El funcionario de defensa, que habló bajo condición de anonimato para discutir asuntos delicados de personal, dijo que no hay un reemplazo inmediato para Sylvia y no se ha regalado ninguna razón para el despido. La medida fue informada anteriormente por The Atlantic.
Un portavoz del Estado Longevo Conjunto dijo que “el Presidente, el Estado Longevo Conjunto y la Fuerza Conjunta extienden nuestro más profundo agradecimiento al teniente militar Brett Sylvia y su comunidad por sus 32 abriles de distinguido servicio a nuestra nación” y “le desean a él y a su comunidad lo mejor”.
Por lo militar, el director del J5 y su personal son responsables de gestar y coordinar planes militares tanto con el presidente del Estado Longevo Conjunto como con el presidente. El despido de Sylvia se produce cuando Trump ha estado flotando repetidamente en el inicio de nuevas operaciones militares contra Irán.
Trump ha prometido “terminar el trabajo” en Irán luego de editar la lucha con Israel hace ocho meses y dijo que nuevos ataques son una opción luego de las elecciones de medio de período de la próxima semana.
Funcionarios estadounidenses han dicho a varios países de Oriente Medio y aliados regionales que estén preparados para una posible nueva acto marcial luego de las elecciones del martes, así como para la posibilidad de que Irán intente tomar represalias contra ellos, dijeron dos diplomáticos informados sobre el asunto. Dicen que Trump no ha tomado una audacia final sobre nuevos ataques.
Un tercer portaaviones estadounidense y miles de tropas adicionales se dirigen a la región.
Antiguamente de ganar al Estado Longevo Conjunto, Sylvia se desempeñó como comandante de la 101.a División Aerotransportada en Fort Campbell, Kentucky, hasta mayo de 2025, según su hazañas oficial, que ahora ha sido desconectada. Anteriormente asimismo se desempeñó como subdirector del J5.
Es el postrero de casi dos docenas de generales, almirantes y otros líderes militares que han sido despedidos, obligados a retirarse o partir durante el mandato de Hegseth, casi todos los cuales no han sido explicados públicamente por el Pentágono. Esto incluye a los secretarios civiles del Ejército y la Escuadra, así como a algunos altos oficiales uniformados del servicio marcial.
El Pentágono no respondió de inmediato a los mensajes en exploración de comentarios el miércoles por la sombra.
Hegseth dijo el mes pasado que ordenó al ejército duplicar los recortaduras en el número total de oficiales superiores a una disminución del 20% que se completará el 1 de enero de 2027. Actualmente hay aproximadamente 800 puestos de oficiales generales y de bandera.
“Yo lo llamo rendición de cuentas y es poco que se debió favor hecho hace mucho tiempo”, dijo Hegseth a oficiales subalternos y líderes alistados en la Cojín del Cuerpo de Marines de Quantico el 30 de septiembre.
Algunos miembros del Congreso han criticado los recortaduras en las filas de generales como una “purga” que llevará abriles restaurar.
“Tiene algún tipo de agravio profundamente arraigado sobre el liderazgo en el ejército”, dijo el mes pasado el senador Mark Kelly, demócrata por Arizona, ex piloto de combate de la Escuadra que ha criticado a Hegseth. “Está purgando a una gestación de grandes líderes militares y hará yerro una gestación para recuperarse de ello”.
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Los periodistas de Associated Press Aamer Madhani en Washington y Samy Magdy en Nueva York contribuyeron a este crónica.